El reto financiero del que nadie habla al escalar en Europa
El crecimiento ya es una realidad para la mayoría de empresas europeas en 2026. De hecho, cuatro de cada cinco líderes financieros afirman que sus empresas están escalando, o prevén hacerlo1, conforme se aceleran los planes de expansión y se abren nuevos mercados.
Sin embargo, tras este momentum, muchos equipos financieros se enfrentan a una realidad muy diferente. Los sistemas financieros tienen dificultades para seguir el ritmo de crecimiento de las empresas: el 89% de los líderes financieros reconoce tener dudas acerca de si su negocio será capaz de crecer de forma efectiva1.
La escalabilidad trae consigo más complejidad
Por lo general, se asume que la escalabilidad implica un mayor flujo de ingresos, clientes y transacciones. Sin embargo, también trae consigo una mayor complejidad: más entidades, más mercados, más partes interesadas y más procesos que se deben coordinar entre sistemas que no se diseñaron para trabajar juntos.
El 82% de las empresas en plena fase de escalabilidad afirma que resulta difícil encontrar un equilibrio entre crecimiento y control1.
Esta tensión no es nueva para la mayoría de líderes financieros. El ritmo de crecimiento se acelera, pero se empieza a perder visibilidad. La supervisión se refuerza, pero el negocio pierde fuelle. Sin embargo, esta disyuntiva no es inherente al crecimiento, sino una señal de que los sistemas financieros no se diseñaron para adaptarse a él.
Por qué el crecimiento en Europa genera presión
No es lo mismo crecer en un único mercado que en toda Europa.
Cada nuevo mercado tiene unos requisitos fiscales, unas expectativas a nivel de elaboración de informes, unos entornos normativos y unos procesos operativos propios. Por lo tanto, lo que es válido para un país a menudo debe adaptarse o rehacerse por completo para otro. En consecuencia, el 71% de las empresas en fase de escalabilidad afirma que la expansión a un nuevo mercado europeo es como volver a crear un negocio desde cero.
Además, por lo general, esa presión se manifiesta dentro de los equipos financieros antes de hacerse patente en otras áreas de la empresa.
Las conciliaciones llevan más tiempo. Los datos procedentes de distintos sistemas son más difíciles de alinear. El trabajo manual aumenta a medida que los equipos cubren las brechas entre plataformas desconectadas. Además, la mitad de los equipos financieros afirma que su ecosistema actual requiere demasiada supervisión manual1. Con el tiempo, el mantenimiento operativo empieza a sustituir al trabajo estratégico.
A los líderes financieros se les pide que tomen decisiones con mayor rapidez en entornos operativos cada vez más complejos, al tiempo que recurren a sistemas que todavía requieren una considerable intervención manual para mantener la visibilidad y el control.
Por lo tanto, para cuando se logra obtener una visión completa, el panorama ya no es el mismo.
El coste para su negocio
Cuando los equipos financieros están sobrecargados con tareas operativas, el impacto va más allá del ámbito financiero.
Los informes no reflejan la realidad en el momento en que se elaboran. Se pierde confianza en las cifras. La toma de decisiones se ralentiza. Aunque aún se pueden aprovechar la oportunidad, cuesta más sostener el crecimiento, ya que la infraestructura que sostiene la empresa no logra seguir el ritmo de la complejidad en torno a la misma.
La infraestructura financiera bajo un nuevo prisma
Los equipos financieros atrapados en este bucle no carecen de competencias o recursos. Lo que ocurre es que operan con sistemas que no se diseñaron para escalar en Europa y compensan de forma manual las carencias de estos sistemas.
Para escalar con éxito en Europa se requiere un enfoque diferente sobre cómo se construye una infraestructura financiera: un enfoque en el que se integre el control desde el primer momento, con sistemas que estén adecuadamente conectados entre mercados y equipos financieros que dediquen su tiempo al trabajo que realmente impulsa el negocio.
Actualmente, lo que se plantean muchas empresas es si su infraestructura financiera está preparada para gestionar lo que está por venir. Para muchas empresas en fase de escalabilidad en Europa, la respuesta es no.
En Pleo, comprendemos los retos operativos que conlleva la escalabilidad en Europa. Creado por un director financiero para directores financieros, Pleo ayuda a los equipos financieros a gestionar el gasto de su empresa con mayor visibilidad, control e información en tiempo real.
Si quiere saber cómo lograr que su empresa crezca sin añadir complejidad, póngase en contacto con nuestro equipo.
1 Fuente: Informe de Pleo de 2026, «Scaling Companies, Not Complexity»
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