Periodo medio de pago a proveedores PMP: cómo gestionarlo para tener más estabilidad financiera
Cuando tu equipo vuelve de viaje de trabajo, ¿se le reembolsan los gastos inmediatamente?
¿O se revisan las facturas, se procesan y se pagan en los días o semanas siguientes?
Estamos casi seguros de que el modus operandi de tu empresa tira más hacia lo segundo.
Lo mismo cuando vendes.
El cliente que recibe la mercancía o, pongamos por caso, el servicio que ofreces. ¿Cuándo te paga?
Probablemente también lo haga pasados unos días, o incluso semanas.
Pues si cogemos todos los clientes a los que les prestas servicios y calculamos cuántos días tardan en pagarte —de media— desde que reciben los servicios, obtienes lo que se conoce como periodo medio de cobro.
Esto en el caso de que seas tú el que esté esperando el dinero.
Y el periodo medio de pago a proveedores sale cuando haces la media de cuánto tardas en pagar —también en días—, cuando eres tú el que debe dinero.
A muchas empresas todavía les resulta novedoso oír estos términos, tanto el de periodo medio de pago a proveedores o PMP, como el de periodo medio de cobro o PMC.
Pero desde ya van a ser unos asiduos en tu vocabulario, porque la ley te exige calcularlos.
Te contamos qué son, para qué sirven realmente, cómo se calculan, cómo se interpretan, por qué la legislación te obliga a presentar estos datos y también por qué es cada vez más intransigente con los periodos medios de pago.
Al lío
¿Qué es el periodo medio de pago a proveedores o PMP?
El periodo medio de pago a proveedores (PMP) es una métrica que mide cuántos días tarda una empresa en pagar sus facturas desde que recibe bienes o servicios.
Pero ojo, porque más que un dato contable, es un indicador brutal de control y liquidez.
Un PMP alto puede revelar falta de liquidez o dependencia del crédito comercial; uno bajo, buena solvencia... pero menor margen de maniobra.
En equilibrio, refleja una gestión financiera eficiente y relaciones sanas con los proveedores.
Además, la ley obliga a reportarlo en las cuentas anuales, lo que convierte al PMP en una métrica estratégica porque permite cumplir la normativa, anticipar tensiones de tesorería y demostrar transparencia.
Ahora enseguida hablamos de cómo se calcula el PMP, pero vamos primero a ver qué es el PMC.
¿Y el periodo medio de cobro o PMC?
El periodo medio de cobro (PMC) indica los días que una empresa tarda en recibir el dinero de sus clientes desde que emite una factura.
Sirve para medir la eficiencia del ciclo de cobros y su impacto directo en la tesorería, aunque no es obligatorio incluirlo en las cuentas anuales. Por eso vamos a darle un poco menos de protagonismo.
Si tu PMC es más largo que el PMP, tu empresa podría tener que financiar pagos antes de ingresar el dinero de las ventas. Si es más corto, en cambio, el flujo de caja se vuelve más estable y predecible.
En conjunto, PMP y PMC son dos caras del mismo control financiero: cuándo entra y cuándo sale el dinero.
Cuál es el objetivo del periodo medio de pago a proveedores
Está claro que el PMP es la media de días que transcurren entre la recepción de los bienes o servicios y el pago a proveedores, ¿no?
Este periodo puedes considerarlo como un lapso durante el que los proveedores están financiándote.
Sí, sí, como si fueran un banco, porque la financiación de proveedores existe.
Porque si te sirven mercancía o te prestan un servicio puedes sacar rentabilidad de ello… sin haberle pagado aún al proveedor.
¿Y para él?
Te ha vendido unos bienes o servicios por los que todavía no ha recibido ni un céntimo a cambio.
Pues al loro: contabilizar cuántos días tardas en cerrar ese proceso comercial es vital para la empresa y es un trabajo que le toca a tu departamento, al financiero.
Es un básico para mantener a raya la gestión de tesorería y también para hacer un análisis certero del estado financiero de la empresa.
De hecho, era tan necesario que el término existe desde la publicación de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril. Y desde la DA3ª de la Ley 15/2010 también es obligatorio incluir este cálculo en las cuentas anuales.
Esta nació por la necesidad de saber cuánto tiempo mantienen la deuda comercial las empresas y para tener la potestad de combatir la morosidad en las operaciones.
Antes de las fórmulas y el cálculo, los fundamentos: ¿qué necesitas?
Para el cálculo del periodo medio de pago a proveedores debes tener claros tres elementos. Te van a servir de base para las fórmulas:
- Las compras netas del ejercicio, es decir, el valor total de las adquisiciones una vez aplicados descuentos y devoluciones
- El saldo medio de proveedores, que se obtiene calculando la media entre las deudas pendientes al inicio y al cierre del periodo contable
- El número de días del periodo analizado, habitualmente 365, ya que suelen ser cálculos anuales
Con estos datos, podrás estimar el tiempo real que transcurre entre la recepción de bienes o servicios y el pago efectivo.
Y ahora sí, vamos a por la fórmula del PMP.
La fórmula del periodo medio de cobro la ponemos después. Le damos menos importancia por lo dicho, porque no es obligatorio que incluyas el dato en tus cuentas anuales.
Fórmulas para calcular el periodo medio de pago a proveedores sin perder la cabeza
Y llegó la parte más temida, la del cálculo del periodo medio de pago a proveedores.
Para empezar, tienes que encasillar a tu empresa.
Si es una pyme o una empresa que hace sus cuentas anuales abreviadas, tendrás la facilidad de hacer un cálculo simplificado; pero si no, deberás hacer uno más complejo, para determinar cuál es su periodo medio de pago a proveedores.
¿Comenzamos con el simplificado?
Cálculo del periodo medio de pago a proveedores simplificado
Primero tienes que establecer el valor del saldo medio de proveedores.
Para eso tienes que coger el total de las compras pendientes de pago al principio y al final del año y hacer una media.
Es lo que decíamos antes, el segundo de los datos.
Y después revisar cuáles son tus compras netas, el primero de los datos calculados anteriormente. Es decir, el importe total de las compras una vez aplicados los descuentos y las devoluciones. Y ¡listo!
Ya puedes hacer el cálculo del periodo medio de pago a proveedores con esta fórmula:
PMP = (Saldo medio de proveedores y acreedores / compras netas) * 365
Y si tu empresa no es una pyme y tampoco hace cuentas anuales abreviadas, entonces la cosa se complica un poco más.
¿Cuál es la fórmula del periodo medio de pago a proveedores en este caso?
Cálculo del periodo medio de pago a proveedores estándar
Primero tienes que calcular el ratio de las operaciones pagadas y el de las operaciones pendientes de pago, para conseguir el importe medio entre las compras pendientes de pago al comenzar el año y las compras pendientes de pago al finalizarlo.
- Ratio de las operaciones pagadas = Ʃ (número de días de pago * importe de la operación pagada) / importe total de pagos realizados
- Ratio de las operaciones pendientes de pago = Ʃ (número de días pendientes de pago * importe de la operación pendiente de pago) / importe total de pagos pendientes
La cifra resultante de sumar los dos ratios expresa la media de días que tarda una empresa en pagar a sus proveedores. La fórmula completa para el cálculo del PMP sería esta:
PMP = (ratio de operaciones pagadas * importe total de pagos realizados) + (ratio de operaciones pendientes de pago * importe total de pagos pendientes) / (importe total de pagos realizados + importe total de pagos pendientes)
Periodo medio de pago a proveedores: ejemplo para entenderlo
Imagina que tienes una empresa que vende juguetes y que estos son los datos al cerrar el ejercicio del 2025:
- Ratio de las operaciones pagadas: 100.000 €
- Ratio de las operaciones pendientes de pago: 150.000 €
- Compras netas: 1.200.000 €
Saldo medio = (100.000 + 150.000) / 2 = 125.000 €
¿Cómo calcular el periodo medio de pago a proveedores con ese dato?
Periodo medio de pago a proveedores = (125.000 / 1.200.000) * 365 = 38; 38 días es lo que tardó durante el 2025 en abonar sus compras.
Cálculo del periodo medio de cobro a clientes y su fórmula
Y después de ver cómo calcular el periodo de pago a proveedores, viene la contrapartida: la fórmula para calcular el periodo medio de cobro a clientes.
Es decir, los días de media que necesita tu empresa para cobrar una venta.
Primero tienes que saber cuál es el valor del saldo medio de clientes. Puedes obtenerlo haciendo la media entre las ventas pendientes de cobro al principio y al final del año.
Es como el dato que hemos calculado antes de las adquisiciones, pero con las ventas.
Y después puedes utilizar esta fórmula:
PMC = (Saldo medio de clientes / Ventas) * 365
Fácil, fácil.
Cómo entender el PMP y PMC
Esto del periodo medio de pago a proveedores es un poco lioso, sí.
Un PMP alto significa que tienes una mayor demora en el pago a proveedores; es decir, que tardas mucho en liquidar las facturas.
Esto hace que la financiación de la empresa provenga en gran parte de cómo haces la gestión de pago a los proveedores, algo que a ellos no les gusta tanto.
En cambio, si el PMP es bajo, ¡bingo!
Tu proveedor se sentirá más cómodo trabajando contigo, sabiendo que va a recibir el pago sin apenas retraso… pero a cambio, tu capacidad de pago puede verse afectada por la falta de financiación.
A veces, este torbellino de cuentas, pagos y cobros se vuelve complicado de entender.
Volvamos al ejemplo de que somos una empresa de juguetes.
Imagínate que le compras a un proveedor circuitos electrónicos para utilizarlos en la fabricación de los juguetes de tu catálogo y venderlos luego como mayorista.
Y que un cliente te compra el producto final, pero paga las facturas a 60 días, al límite de la ley. Sin embargo, tú tienes un acuerdo con tu proveedor de circuitos electrónicos en el que suscribiste que le abonarás todo aquello que le compres en menos de 30 días.
¿Qué pasa entonces?
Que el PMP es menor que el PMC; es decir, que estás pagando a tus proveedores antes de recibir el cobro de la mercancía.
Las empresas que van cortas de dinero utilizan esta baza al revés, pagándole más tarde a los proveedores para conseguir más margen y abonarles su parte con el dinero que obtienen de los cobros de los clientes.
Esto sería un mal indicador para la solvencia del negocio, por lo que si tu empresa tiene un periodo medio de pago a proveedores inferior que el periodo medio de cobro a clientes, ¡estás de suerte!
El panorama económico tiene buena pinta.
Plazos, plazos y más plazos para cumplir a rajatabla con el PMP y con el PMC
Una de las preguntas que más se hacen los departamentos financieros tras la reforma de la ley crea y crece es cuáles son los plazos máximos de pago de facturas si consideramos también el PMP o PMC.
La base es que la Ley 3/2004 —conocida como ley de morosidad— y la 15/2010 establecen unos plazos máximos de pago a proveedores de 60 días para las empresas privadas y de 30 días para las Administraciones Públicas, a contar a partir de la entrega de los productos o la prestación de los servicios.
Con un pequeño matiz, y es que si estuviésemos hablando de pimientos en lugar de circuitos electrónicos, tendrías que abonárselos a tu proveedor en un máximo de un mes, porque la ley de morosidad establece un plazo de pago a proveedores de productos de alimentación frescos y perecederos de 30 días, sin discusión 😅
¿Cuál es el PMP medio en España? ¿Y el PMP más adecuado?
¿Tienes curiosidad por saber cómo cumplen las empresas y administraciones?
Pues mira, en 2023 el sector privado registró un PMP medio de unos 70 días, claramente por encima del límite legal de 60 que marca la ley de pagos a proveedores.
En 2024 la media se redujo a 64 días, lo que muestra cierta mejora en el control de pagos, aunque todavía lejos de los plazos ideales. Todo se andará, sobre todo con la llegada de la nueva factura electrónica.
Eso sí, las Administraciones Públicas siguen marcando el ritmo: en 2023 el PMP medio fue de 30,5 días en las comunidades autónomas y 18 días en la Administración Central, y a finales de 2024 se situó en torno a 28 días, consolidando una tendencia más disciplinada.
Esta diferencia refleja lo que ocurre cuando la digitalización de procesos y la trazabilidad se aplican de verdad: los plazos se acortan, los proveedores cobran antes y la tesorería deja de funcionar a ciegas.
Por eso, el PMP más adecuado no es necesariamente el más corto, sino el que equilibra cumplimiento legal, liquidez y confianza.
Mantenerlo alrededor de los 30 días demuestra control financiero, solvencia y una cultura de pago moderna, basada en datos y transparencia.
Respeto por la ley, sí... pero también por tus proveedores.
Nuevas medidas de la ley de pagos a proveedores
La Ley 18/2022, más conocida como la Ley Crea y Crece, incluyó varias medidas destinadas a luchar contra la morosidad.
¿Por qué?
Pues porque de tanto estirar el PMP, muchas empresas ven su liquidez y rentabilidad comprometida, y algunas incluso llegan a pasarlo realmente mal esperando a que sus clientes les paguen.
El gobierno está tratando de evitarlo con medidas.
Una de ellas es la restricción al acceso a ayudas y subvenciones a aquellas empresas que no cumplan los plazos de pago a sus proveedores.
Sí. Esos de los que te hemos hablado ahí arriba: 60 días como máximo —o 30 si hablamos de productos frescos o perecederos—.
Las empresas morosas tampoco podrán convertirse en entidades colaboradoras de la Administración Pública.
Y como guinda, ha creado un «observatorio de la morosidad privada» con el objetivo de estudiar y analizar los datos del periodo medio de pago a proveedores, así como promover buenas prácticas en el sector privado.
Vaya con la nueva ley de pagos a proveedores, ¿eh?
Posibles factores que influyen en el PMP de tu empresa
A ver, a todas las empresas del país les encantaría tener un PMP de 30 días. O menos incluso, aunque ya es mucho más complicado, especialmente en compañías que trabajan con un gran número de proveedores.
Pero la realidad es otra; ya lo hemos visto con las cifras de 2023 y 2024.
¿Qué factores son los que más mueven la aguja?
- Planificación de tesorería: si los cobros y pagos no se proyectan con precisión, los retrasos se acumulan. Una mala previsión de caja alarga el PMP sin que haya una causa real.
- Política de compras: negociar pagos muy tardíos puede parecer una ventaja a corto plazo, pero deteriora la relación con los proveedores y puede afectar a la reputación de pago
- Volumen de operaciones: cuantas más facturas se gestionan, más riesgo de cuellos de botella, especialmente si no tiras de herramientas financieras. Los procesos manuales o los circuitos de aprobación lentos añaden días al contador.
- Nivel de digitalización: automatizar la recepción, validación y pago de facturas con herramientas integradas reduce errores y da visibilidad sobre el estado real de los pagos.
- Acceso a financiación: en entornos con tipos de interés altos o tensiones de liquidez, algunas empresas estiran los plazos para ganar oxígeno, lo que eleva su PMP.
- Situación económica general: la estabilidad del mercado, la inflación o los ciclos de demanda también condicionan la puntualidad de pago, obviamente.
Teniendo todo esto en cuenta te será más fácil llegar al PMP ideal para todos: para tus proveedores, para la AEAT y para tu tesorería.
La verdadera importancia del PMP y del PMC
Ya lo hemos comentado, pero valga la redundancia.
Está claro que cumplir la normativa es importante, pero mantener a raya el PMP y el PMC de tu empresa no es crucial porque lo digan las leyes, sino porque ofrece información muy valiosa de cara a gestionar eficazmente la tesorería y el flujo financiero del negocio.
Así que si pensabas que hacer los cálculos y no superar los plazos máximos de pago de las facturas era solo una obligación legal sin más trasfondo, te equivocabas.
El PMP te permite medir de manera objetiva cuál es la capacidad económica de la empresa. A menor PMP, más solvente será el negocio y viceversa.
Y sin duda, comparar el PMP y el PMC es clave para establecer estrategias para mejorar el ROI y también para la estabilidad presupuestaria del negocio.
Nos explicamos.
Si conoces, analizas y manejas con soltura los datos que te ofrece el periodo medio de pago a proveedores y el periodo medio de cobro a clientes, haces que la empresa utilice sus recursos de forma más eficiente.
¿Por qué?
Porque sabes cuándo pagas y cuándo recibes dinero, y así puedes invertirlo sin incertidumbre y hacer proyecciones financieras más exactas.
También evitas pedir financiación externa si juegas bien tus cartas o, simplemente, mantienes un equilibrio entre los pagos y cobros y que la gestión de los proveedores sea de aúpa.
Serías más rápido y capaz de hacer el análisis de riesgos financieros, así como el estudio de la solvencia de tus clientes —sobre todo de los nuevos—.
También podrías fijar claramente las condiciones y el vencimiento de las facturas en la negociación con tus proveedores y clientes, y valorar la posibilidad de ofrecer algunos incentivos o descuentos a aquellos que sean buenos pagadores.
No suena mal, ¿no?
Cómo controlar por completo el periodo medio de pago a proveedores
Todas las empresas quieren tener el control de pago a proveedores atado en corto. La tuya, también.
Y por eso queremos presentarte a Pleo, tecnología financiera de la buena, para facilitarle mucho la vida a tu empresa.
Lo hace a través del OCR para facturas, que le permite escanear facturas para contabilizar con una simple cámara de smartphone y en tan solo dos clics.
Permitiéndote tirar a la basura los documentos originales y que ese archivo digital se convierta en válido para Hacienda.
Además, Pleo también ofrece la opción de pagar con sus tarjetas corporativas —P-Cards— directamente al proveedor, sin esperas. Por si quieres reducir tu periodo medio de pago a proveedores al máximo.
Así, recibir, enviar, pagar, archivar y, en general, automatizar procesos para hacer la gestión de facturas de proveedores, se convierte en un paseo, ¿no crees?
Pues venga, a hacer más fácil los pagos a proveedores y en general la gestión de gastos de tu empresa con Pleo, el aliado que nunca falla.